Las mejores cosas suceden cuando menos las esperas

Me sorprende mucho la vida”.

Escrito por Abril G. Karera el 19 de Septiembre de 2009.

Él es Saúl. Tiene un aire desgarbado y mira sin pensar por la ventana. Yo estoy sentada frente a él, trato de omitir su presencia pero el sudor en mis manos me delata. Él no sabe que mis nervios son debido a que su cuerpo se encuentra a escasa distancia del mío, tampoco imagina que sé su nombre y que sé que tiene un hermano mayor. Él no sabe nada de mí. Apenas se ha fijado en mi existencia porque a veces uno se cansa de ver por la ventana y necesita girar la cabeza hacia otros lados.

Él no ha pensado nada acerca de mí porque la música de AC/DC le llena los oídos, yo espero pacientemente a que me dé las monedas justas para pagar, que su voz me diga:

—¿Le pasas, por favor?

Y que yo tome las monedas y se las pase al chofer para poder ver después cómo él desciende de la combi y notar el punto perdido de sus ojos. Pienso en eso cuando él se percata de que está a punto de bajar. Casi pongo una cara de dormida para que no note que lo miraba en silencio, pero él se ha levantado y le ha dicho al chofer.

—Disculpe, ¿se cobra?, bajo por aquí.

No me ha dado las monedas y ni siquiera ha mostrado interés en mi persona. Baja de la combi sin mirarme. Así es la cruda realidad. Saúl me gusta desde hace tiempo pero él no lo sabe porque no imagina que alguien como yo pueda existir.

No importa mucho. Él vive su vida. Yo vivo la mía. Y las dos son geniales sin necesidad de que esté el otro. Ya he perdido toda esperanza en conocerlo. No soy lo suficientemente valiente como para plantarme en frente de él y decirle “Hola, soy Gaby y quiero saber más de ti”. Aunque sé que un día podré entablar alguna charla, no importa si sea siendo ancianos en la Casa de los Ruquitos. Algún día algo sucederá.

Pasan algunos años, pasan meses, a veces me acuerdo de Saúl porque lo veo en la calle, no vive muy lejos de mi casa, pero mi atención está fija en otras situaciones. Las cosas no van bien. Vivir en Coyoacán me ha dejado con una sensación extraña. Y E me ha abandonado. Yo no lo entiendo. Jamás seré capaz de entenderlo. Me he resignado. No lo buscaré más. A nadie le gusta buscar algo que lo haga sufrir. Vivo sin conciencia alguna porque de pronto he descubierto que los días se disuelven excesivamente rápido. Me siento triste. Septiembre es un mes triste.

Llego a casa de Tere para felicitarla por su cumpleaños.

—¿Adivina quién está aquí?

—¿Quién?—digo sin poner mucha atención.

—Saúl.

—¿Saúl? ¿Quién Saúl? Espera… es… es… ¿Saúl? 

Efectivamente. Ahí está parado frente a mí, el mismo niño de aire desgarbado que me llama la atención desde hace tiempo. No esperaba conocerlo. No hoy. No aún. No.

—Estás muy roja, Gaby.—dice Tere tratando de iniciar conversación, gracias Tere, no había notado el color de mi piel.

—Sí, ¿verdad? Es que hace mucho calor.—¿cómo rayos decir que es de ese color porque Saúl está frente a mí?

Tere se va y yo comienzo a platicar con Saúl. No es difícil entablar una charla. Hablamos de la escuela. Coyotepec es tan pequeño, él iba en el mismo salón de la secundaria de Tere y David, además ahora estudia en el IPN junto con mi primo Chava y mi amigo César. Conoce a algunas personas de mi familia y yo le digo que, a veces, he visto a su hermano. Los dos nos sorprendemos por las narraciones del otro. Él se ríe de mis incoherencias. Yo me río de su forma peculiar de contar las cosas.

Parece tan lejano que hace tan sólo unos días yo haya estado llorando por E. Ahora mismo siento lo que llaman mariposas en el estómago. Me siento feliz. Termina la fiesta y Saúl me acompaña hasta mi casa. Es increíble que hayamos congeniado. No puedo creer que esté frente al mismo niño que me gusta desde hace tiempo. Debo creerlo. Definitivamente las mejores cosas suceden cuando menos las esperas.

Recomendaciones:

julien-neel-lou

Algo que también he hecho es ver Lou!, es una caricatura francesa que está pasando por tv abierta en canal 11 todos los días a las 14:00 horas. Es simplemente genial. Narra la vida de una niña de 15 años que vive con su madre, cuenta de su enamoramiento con Tristán y habla también sobre su amistad con Mina.

La serie fue idea original de Julien Neel. No he tenido éxito buscando la caricatura en español, sólo he encontrado algunos capítulos en francés, pero la historia es genial, originalmente fue plasmada en libros tipo manga que aún se venden por Internet.

¡No se la pierdan!

Intro de Lou! para DisneyChannel
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