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Mostrando entradas de noviembre, 2012

Consejos para no aburrirse en la estación Atlalilco

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Vlash y yo nos dirigíamos a la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil en las inmediaciones del CENART cuando tuvimos que pasar por la estación Atlalico y hacer el cambio de línea la línea verde a la línea dorada. Es un tramo muy largo y para no aburrirnos grabamos este video:

Y luego llegamos a la FILIJ que está muy genial. Deben ir. Felipe Garrido me firmó su reciente libro "Manual del buen promotor" y pronto lo leeré porque seguramente me ayudará para mi tesis. ¡Saludos cordiales!

Porque la vida es… ¡proyectos!

Si algo nunca le ha faltado a mi vida son los proyectos y los propósitos. Vlash dice que le sorprende mi convicción para hacer las cosas. Ésta puede ser muy engañosa, es cierto. Muchas veces caigo en la flojera como si fuera un oasis en el desierto y no hago nada de nada. Hubo un tiempo en que de verdad creí que yo misma había decidido caer por completo en la mediocridad, pues opté por no moverme hacia ningún rumbo. Decidí parar y me escudé en la tristeza. Pero si algo es cierto es eso que tuiteó un Angst: “Que estés triste no es excusa para que la nevera esté vacía, los trastes sin fregar y la ropa en la lavadora, puerco”. Ahora he vuelto a la activación. El fin de semestre me motiva bastante y quiero ver qué tantas buenas calificaciones soy capaz de obtener. También me hace feliz mi novela Soise Resurger, pues este semestre la estuve presentando en mi clase-taller de Creación Literaria y mi grupo quedó muy emocionado con ella. Definitivamente estas vacaciones me desviviré en termina…

Pensamiento ajedrecístico

Anoche me di cuenta de que él me reta mentalmente. Nuestras conversaciones se adentran en jugadas ajedrecísticas, queremos derrotarnos uno a otro y eso nos gusta. Pensar las palabras que tengan el peso adecuado para darle fuerza a nuestro argumento, ¡el arte de la charla! Y todo es una partida lenta y sopesada, cuido a mi reina para no perderla tan rápido y agilizo a mis peones para rodear a su rey que, ¡me alegra tanto!, suele ser difícil de atrapar. Él dice que no sabe jugar, pero sí sabe. Sabe muchas cosas y me gusta que las descubramos y entendamos juntos. Ya quiero verlo y quiero que juguemos de nuevo, comer ideas en el tablero y besarnos después para digerirlo todo.