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Mostrando entradas de mayo, 2013

BookTag: Las Enfermedades de los Libros

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Hola nuevamente. ¡Por fin he terminado mi último semestre de la carrera! Pasó tan rápido. Ahora la vida mi invita a realizarme en lo que siempre quise: graduarme, ir detrás de mis sueños más locos, viajar. De aquí a lo que resta del año comenzará la aventura de terminar bien Letras Clásicas ¡y titularme! Y el 2014… no lo sé, pero seguro que será emocionante. A través del blog lo iré plasmando.Ahora dejo con ustedes un nuevo video: Las enfermedades de los libros. Es un booktag. Hay mucha gente en YouTube haciendo videos sobre libros y cosas así, eso me alegra muchísimo. Espero que les guste. Los invito a hacer el suyo, ya sea en video o en entrada de blog y compartirlo conmigo, me interesa conocer sus lecturas c: ¡Que estén de lo mejor!

Me miserum!

Escribo esto faltando quince minutos para la una de la madrugada de este sábado. Hace un momento he terminado de leer Los Miserables de Víctor Hugo, libro que viene en dos tomos pues es la edición completa (tiene 1192 páginas en total), de editorial Bruguera, edición especial, impreso en España. Este libro que muy amablemente me prestó mi amiga Elizabeth lo tengo en mis manos desde diciembre pasado, pero comencé a leerlo el 03 de marzo. Casi dos meses y medio sumergida en esa historia. Bueno, pues ya, ha terminado. He llorado y he sentido paz. No les voy a contar de qué trata, les diré más bien la ola de sentimientos que ha surgido en mi interior. Antes de Los Miserables ya me urgía leer a Víctor Hugo, primero porque todo mundo lo alaba, después porque mi amiga Elizabeth me lo había recomendado desde que tenía 17 años y a los 20 me di cuenta de que no lo había leído y que el tiempo seguía pasando. Así que dije: ¡Basta! Busqué en la biblioteca de mis padres y hallé Los Trabajadores del…

Lluvia de ideas

Está lloviendo afuera. Y también dentro. Afuera el asfalto está empapado y hay un olor particular: humedad. Mi cabeza llueve ideas, caen sobre la realidad una tras otra, sin orden, sin importar nada. Quiero nombrar cada gota que se escurre por el cristal, pero se escapa, huye hasta unirse con otra y otra más. El agua y esa manía suya de escurrirse. Mis ideas y ese afán de querer retener todo, nombrar, establecer.Ambas se escurren, se van, dejan el aire frío y una especie de nostalgia. Y aunque caen cien más, de todas partes, aunque hay más de las que puedo imaginar, el simple hecho de verlas caer (gotas, ideas) es suficiente para pasar la tarde de hoy.

A ver, madre

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Hola a todos. Muchas gracias por seguir apoyando el proyecto de Ensayos de Abril. Esta vez les traigo el tercer videoblog. Espero que les guste. Inauguré una nueva sección dedicada a la Ortografía y a la Sintaxis, espero de alguna forma poder ayudar en la mejora de la escritura. La ortografía, sin duda alguna, es algo que debe contagiarse y compartirse. En vacaciones implementaré un taller dedicado a ello, ya les estaré avisando. También les recomiendo La Madre de Máximo Gorki, nada más ad hoc para estas fechas.Espero sus comentarios y, denme chance, ya me estaré paseando por sus sitios.¡Saludos! Tercer Videoblog de Ensayos de Abril

En mi compañía

Nunca sabes lo que vales hasta que te encuentras en una situación inesperada. Y esas casi nunca pasan, por eso son inesperadas. Dicen que soy afortunada, pero más bien creo que no he perdido mi capacidad de asombro. Perdón, tal vez no me estoy explicando bien. Ahora les contaré.
Me conocí hace ya algunos ayeres y fue genial. Sí, así es, me conocí a mí misma cuando menos lo esperaba. Tomé mi propia mano y me dije: Hola, yo soy tú y he decidido caminar contigo. Fue muy jalado. Comencé a caminar con mi aura sintiendo el peso de las cosas por vez primera. Esto de aquí es el mundo, dije, y es lo más maravilloso que te pudo haber pasado. Crecí mucho en mi presencia y en las situaciones más horrorosas estuve ahí para sostenerme. Ahora vamos al abismo, me dije un día, pero saldremos cuando sea necesario.
Bajé. Descubrí que siempre se podía seguir bajando. Así que bajé más. Esto es el horror, me dije, pero puedes tomarlo. Lo bebí y me transformé. Soy un monstruo, me dije. No, no lo eres, me re…