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El mundo según Abril

¿Recuerdan esa escena de 500 days of summer donde Tom va caminando por la calle luego de ver que Summer enseña su anillo de bodas y todo el panorama se va volviendo un dibujo para luego irse borrando drásticamente? Así sentía que me pasaba. Así de drástica me convertí. Y de pronto, como quien no quiere la cosa, conocí a Garp. Hombre raro que fue esencial para salir de mi letargo.

La primera vez que lo vi él yacía en el piso, cual hombre muerto, me miraba discreto y a mí me parecía interesante. Me acerqué un momento a él, dejó que mi mirada lo recorriera y eso me causó gracia. Parece emocionante, pensé. Dejó que lo ayudara a levantarse y me acompañó a casa. En el camino conversamos un poco, supe que su madre había sido enfermera y que su padre había sido algo muy parecido a un soldado. Él era hijo único.

Y su nombre, T. S. Garp, era tan extraño que me causaba cierta desconfianza. Fue muy divertido ir a la escuela con semejante nombre, me contó, los profesores me preguntaban qué significaban las iniciales. Al principio yo solía responder que sólo eran iniciales, pero no me creían. De modo que me veía obligado a decir: “Llame a mi madre, ella se lo explicará”. Yo reí.

Garp me hacía reír bastante y eso era justo lo que necesitaba mi vida, risa. Así que cada vez pasaba más tiempo con él, más del que debía. Dejé de hacer tareas, incluso falté a varias clases sólo para seguir escuchándolo. Hasta mis amigos de la carrera trataron de alejarme de él. ¡Estás loca!, me decían, ¿Cómo obsesionarte con eso? Y yo muy digna les respondía: Es que simplemente es genial.

Pero todo cambió… Garp se fue volviendo oscuro. Esos días en los que sólo me hacía reír se convirtieron en tardes en las que me frustraba con él y lloraba. Hasta llegué a sentir que jamás le perdonaría cómo manejaba su vida. Fui comprendiendo que por mucho que nos pareciéramos él tenía otra ruta que seguir, no estaba en mis manos detenerlo o animarlo a ir por otro camino. Era Garp y yo era Abril.

Y un día simplemente todo se acabó. Me dejó sorprendida y con ganas de que no se hubiera ido. Pero recuerdo todo lo que pasamos y no puedo evitar una sonrisa. Garp es de esas personas que no se olvidan fácilmente. Creo que nunca se olvidan.

 

 

Ahora yo lo traigo ante ustedes. Lo conocí el día del Libro Libre y lo liberaré ahora con este post. Al principio había pensado hacer un video (tuve una obsesión con YouTube que luego les contaré), pero no sabía cómo plasmar todo lo que he escrito. Si a alguno de ustedes le interesa compartir algunos días con él créanme que valdrá la pena. Mi forma de liberarlo es la siguiente:

 

IMG_0518

Todo aquel que realmente sienta interés en leerlo deberá escribir en un comentario que quiere leerlo. Sí, “Quiero leerlo”. Fin. Luego el número de comentario será el número que les toque para participar, porque obviamente dejaré esto a la buena suerte. El número de comentario que resulte ganador tendrá el libro en sus manos. Yo me comunicaré con él o ella. En caso de ser de otro estado o país (recuerden que estoy en el DF), yo enviaré el libro con los gastos que se requieran. O sea, es gratis para el que lo quiera. La única condición es que cuando lo terminen de leer deberán liberarlo de nuevo. Garp es libre.

La convocatoria está abierta a todo aquel que lea este post, sea lector frecuente o no, y en caso de ser de éste último es esencial que deje su nombre y FB, TW o email para que me pueda comunicar. El ganador de Garp será dado a conocer en un próximo post. ¿Qué falta? ¡Ah sí! Tienen todo el fin de semana para participar, es decir, hasta el domingo 19 de junio de 2011 a las 23:59 hrs. Y ya, creo que ya. ¡Suerte!

 

 

 

Por favor, deja la dirección de tu blog para que te agregue a mi lista de blogs, perdí varios por una tontería. Mary, si me lees no se te olvide dejarlo.

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