Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de septiembre, 2016

La mejor época de mi vida

Van varios días, mientras camino hacia el trabajo o hacia mi departamento, mientras me preparo el desayuno o voy sola al cine, mientras trabajo en la tesis o leo en el metro... días en que me abraza un pensamiento lleno de alegría y certeza.

Mientras hago ejercicio por propia voluntad o recorro las calles de la ciudad, mientras juego con mis alumnos o platico con mis amigos. Días, mientras grabo un nuevo video o me surge la idea de otro, mientras escucho música en la noche o escribo en mi diario onironauta. Días, mientras pienso en el pasado, mientras abrazo a mis padres. Mientras escucho el silencio. Mientras me tiro en el jardín a mirar el cielo.

Días en que ese pensamiento llega, me abraza, me acoge. Y me hace sonreír, toco la paz que me abruma. Sé que todo va por buen camino. Y ese pensamiento me susurra, apenas acariciándome...

ESTOY VIVIENDO LA MEJOR ÉPOCA DE MI VIDA

Un año

Hoy se cumple un año de la última vez que abrazaste mi cintura.
Fue tan claro, tan tenue, tan sencillo. Tan de última vez.
Y recuerdo que me extrañé de ese roce frágil, recuerdo haber pensado: "Si esto no es amor, entonces no sé lo que es". Y minutos después me daría cuenta de que claro que era amor.

Claro que fue amor.

Hoy se cumple un año, así de rápido.
Quería conmemorarlo de alguna manera, así que escribo.

Hace un año, a esta hora, no podía conciliar el sueño. Pensaba: "Es algo pasajero, él debe estar bromeando". Y recuerdo que al pensar eso, mi cuerpo temblaba con la sola idea de estar equivocada. Y gracias a Dios que estaba equivocada.

Tú, el de la broma constante, hablaste con la pura verdad. Y dolió.

Hoy se cumple un año de uno de los mejores días de mi vida. He caído, me he levantado, he volado en menos tiempo de lo que jamás me hubiera imaginado. He aprendido sobre el amor. Y me amo y te amo y así será por el resto de nuestras vidas.

Sí, hoy se cumple un …

Gracias

No puedo describir la gratitud, pero ha llenado mi pecho. Cuando respiro, duele un poco, pero se siente bien. Y se ha acumulado un mar de llanto en la garganta que me ha purificado por dentro.

Gracias por la vida,
por el amor,
por la valentía
que abrazo a mi ser
todos los días.

Gracias por la muerte,
por el dolor,
por el miedo
que me ubican
en tiempo y espacio.

Gracias por la ausencia,
por el pasado,
por lo que nunca ha de volver.
Soy única e irrepetible.

Gracias por las palabras no dichas.
Gracias por las miradas llenas de luz.

Gracias por la oportunidad siempre presente
de brillar a la par que todo el mundo,
de crear lo insólito,
de respirar aún.