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Del porqué detesto la televisión

En vacaciones visité a varios familiares, amigos y personas nuevas. Quisiera decir que todo fue perfecto; pero no, hubo un detalle en común que encontré en todos ellos: Prendieron la televisión a la hora de charlar. Cuando vi que era algo que se repetía en todas las casas a las que iba comencé a preguntarme la razón de ello. En mi familia eso está consignado como una falta de respeto y creo que es por ese motivo que me sentí incómoda en las pláticas. Algunos pusieron canales de música (para variar, banda) y el resto programas comunes: Sabadazo, Laura, María de todos los ángeles, etc. ¿Por qué lo hacían? En primera, era fácil que durante la charla cualquiera desviara la atención a lo que sucedía en los programas, ¿era acaso que no querían conversar? Me molestaban los programas y me molestaba más mi falta de valor para pedir que la apagaran. Sólo en una casa fui capaz de pedirlo y al volver de nuevo al silencio mi cerebro se relajó.

¿Por qué lo hacen? ¿Es el temor de los “silencios incómodos”? A mí me parecen divertidísimos. ¿Es porque sienten que a los invitados les gustará que la televisión esté prendida? ¿Por qué no tan siquiera moderan el volumen? Resultaba completamente estúpido tener que hablar en voz muy alta a causa del sonido del aparato. ¿Era porque mi presencia no era agradable? ¿De verdad llegué a pensar eso? Esa práctica me llamó la atención porque sé que antes no lo hacían. ¿En qué programa les enseñaron a prender la tele cuando llegaban las visitas?

En fin, que me llamó bastante la atención y sentí la necesidad de escribirlo. ¿Alguno de ustedes tiene esa costumbre? Si es así, ¿podría explicarme por qué? Porque ya en el año 2014, cuando México está más azotado que nunca por el gobierno, las televisoras y las empresas del mal, me sorprende que el culto a la televisión en vez de disminuir, aumente. ¡Nada más y nada menos que a la hora de la charla!

Cada vez me resulta más claro que mi existencia en este país es mucho más compleja que terminar una licenciatura.

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