21 marzo, 2010

Rencor de niños

Nina y  Aisha no se hablan muy bien. Nina tiene 7 años,  Aisha casi 8. No se hablan muy bien desde el año pasado. Desde que murió Karol. Al principio todos pensaban que era un simple enojo, uno de esos que caracterizan a los niños, dicen “te odio”, pero si les ofreces un chocolate o los consientes cambian de parecer, pero ha resultado ser algo más grave. Cuando era chiquita nunca me pelee tan en serio con mis primos, todos ellos son como mis hermanos, y hasta la actualidad seguimos queriéndonos y contando unos con los otros.

Nina y Aisha también son mis primas, pero son del “grupo de los peques”. No sé cómo rayos mis tíos se pusieron de acuerdo, nos tuvieron a intervalos, los que pertenecemos al “grupo de los grandes” tenemos entre 15 y 20 años, sigue el “grupo de los medianos” de entre 10 y 14 años. Y luego los chiquitos, de 4 a 8 años. Cuando hay fiestas familiares, todos, sin estar consciente de ello, se van con su respectivo grupo.

Desde que murió Karol la familia cayó en shock, se acepta la muerte de los adultos o los ancianos, pero la muerte de los niños y los jóvenes siempre deja una especie de lapsus mental en la cabeza. Karol era hermana de Aisha. Nina siempre jugaba con Karol. Cuando la pequeña niña murió, Nina lloró un día entero. Yo me pregunté esa vez, ¿cómo puede comprender la densidad del asunto a sus (entonces) 6 años?, Aisha, en cambio, jugó todo el día del velorio, y luego, sin dejar de sonreír, hizo dibujos y colocó un montón de juguetes en el féretro de Karol.

Mis tíos, padres de Karol, obviamente tuvieron problemas entre ellos, no es cosa fácil afrontar una pérdida de ese tipo, más cuando descubres que su muerte pudo ser prevenida. Comienzan los golpes mentales. La culpa y la desesperación. Aisha tuvo que afrontar todo eso. Lo más curioso (o preocupante) es que siempre la veía uno sonriendo. Hasta que un día no pudo más y se desahogó.

Así como yo considero a mis primos mis hermanos y sé que puedo contarles cualquier problema, así Aisha y Nina crearon ese vínculo. Aisha le contó todo a Karol, absolutamente todo, las peleas de sus padres, las discusiones con los abuelos, el posible divorcio, y el que la familia de su padre culpara a la mamá por la muerte de la niña. Problemas enormes que tuvo que soportar una niña de entonces 6 años.

Y así como yo le confío todo a mi madre, Nina le confía todo a su madre. Y le contó lo que Aisha le había dicho. Es aquí cuando uno descubre que cuando uno es niño los problemas no se le hacen en realidad tan grandes, siempre se confía en una solución, cuando uno se vuelve adulto comienza a achacar culpas y responsabilidades y pocas veces se confía en la solución. Se hizo un problema enorme de las confesiones de las dos niñas. Y las dos niñas se dejaron de hablar, porque Aisha dijo que Nina la había traicionado.

Actualmente las cosas están mucho mejor. Mis tíos no se divorciaron y han hablado entre ellos, las familias están en paz. Aún nos duele lo de Karol, falta poco para que se cumpla un año del fatídico día. Sin embargo, aún Aisha y Nina no se pueden hablar bien, Nina llora por eso, Aisha también, sólo que no enfrente de nosotros. A mí me sorprende lo orgulloso que uno puede ser de niño, o tal vez no es orgullo, sino dolor. Dolor que se convierte en rencor. Me sorprende mucho el rencor que puede sentir uno de niño. Ellos no deberían sentirlo.

17 marzo, 2010

Letricidio

Nadie cree en mis palabras. No es mi culpa que ellas sean unas falsas. Son unas niñas graciosas, se disfrazan con los restos de las frases que quedan en el aire. No es mi culpa que nadie crea en ellas. Se desplazan de la boca y se meten en los oídos del primero que las acepte. No soy una mentirosa, de eso estoy segura, es sólo que las palabras no saben nada de lo que intento decir, y a ellas les parece divertido salirse en forma de burbujas a conocer el mundo.

Al menos ya no me meten en problemas, porque hubo ocasiones en que tuve que pedir disculpas por algo que ellas habían ocasionado, me pregunto cómo pueden habitar tantas en mí, es mucho más fácil que engendrar hijos, yo engendro palabras. Las chiquitas aún no salen, y las que salen no regresan, pero hay unas que son viejas, viejísimas, y no se agotan, ni se cansan  y siempre dicen lo mismo, y nunca se verán decaer, y son esas las que me tienen así, con la intención de cortarles los acentos para que dejen de expresar mi dolor.

Por eso tomé una resolución, las tenía que ahogar a todas, a las flacas engordarlas y a las gordas hacerlas bajar de peso, a las mayúsculas minimizarlas, y a las minúsculas desaparecerlas, para que todo lo que se dijera de ahora en adelante no fuera más que una sola confusión. Aquí estaba el plan, yo comenzaría a hablar sola, era mejor si nadie me acompañaba, no quería ocasionar un infarto a quien viera la ejecución. Comenzaría primero a leer un poco de algún autor:

Te toco en la memoria y una luz cae mar abierto, eres fuerza irresistible que me atrae y voluntad que precipita cada uno de mis pasos…

Ahogar. Desgajar. Matar. Sin dejar de hablar vertí el contenido del vaso en mi garganta. No era gran cosa, sólo agua y vidrio pulverizado. Podía visualizarme a mí misma como una cámara de película enfocando la garganta. Ahí estaban las ilusas, sin saber qué hacer, revolviéndose unas con otras, tratando de emitir los sonidos, porque yo no quise dejar de hablar…

…si so el háio ue e asobe l pesameno  me oca n a meora naltrabe de recedo…

Sentí como se fueron diluyendo en el contenido del vaso… como se desmayaban en la garganta y eran jaladas por la corriente hasta el estómago, cómo por el camino unas trataban de asirse, cómo otras habían perdido la esperanza y habían perecido. Eso les pasaba por dejar al aire todo lo que pensaba, eso les pasaba por no decir lo que tenían en el momento adecuado, por guardarse cosas importantes y sacar a relucir otras que ya no tenían sentido. Palabras. Miles de palabras. Murieron. Y sólo rescaté las exactas para narrar lo sucedido.

 

P.D. Nunca haría eso, y tampoco ustedes lo hagan xD

13 marzo, 2010

Telenovelas

Día de nada que hacer. Prefiero mil veces encender la computadora que la televisión. Hace años que huyo de las telenovelas, comencé a hacerlo cuando entré al CCH pero lo dejé en definitiva cuando leí eso del manejo de las mentes y más desde leer 1984 de George Orwell. Hace algunos días que no escribo en mi Diario… así que decido retomar el hábito…

Querido Diario…

Mientras pienso qué escribir las hojas de mi Diario pasan entre mis manos… waa, cuántas historias de amor no hay contadas ahí, no sólo las mías, mis historias de amor, sino las de mis amigos, mis hermanos, mis padres, mis tíos y hasta mis abuelos. Me detengo a leer un cacho de una, data de hace más de un año…

Luego acompañé a Diana (mi prima) a un museo, en ese museo trabaja Gustavo Morales (un antiguo conocido), supuestamente está haciendo su servicio social. Diana y Gustavo un día fueron novios, ella se clavó cañón con él, él no sé, pero luego la terminó por mensaje de celular, entonces ella lloró mucho tiempo.

Te digo que ella está condenada igual que yo, yo no se lo hubiera deseado, quiere demasiado a Gustavo, pero él ahora  tiene novia, ¿y a que no sabes quién es? Es Sofía. Sí. Sofía, una de mis amigas, que también anduvo con Marcos (mi mejor amigo) y a quien, por cierto, le puso el cuerno. No sé si fue Gustavo con quien le puso el cuerno, el caso es que ahora ellos dos son novios, Gustavo y Sofía, y que la relación ya lleva meses, pero Diana aún cree en alguna esperanza, yo no quiero cortarle esa esperanza, aunque no sé si lo que espera realmente va a venir.

Yo sufro por C, pero mi sufrimiento es muy personal y nadie lo sabe, sólo ella. En cambio, ella quiere tanto a Gustavo que lo busca, y crea las casualidades, y se encuentran, y él no la aleja, ni la trata mal, ni le da el avión, al contrario, le platica, la hace reír, parece que… la quiere. Gustavo quiere a Diana.

Y Gustavo tiene a Diana y a Sofía, sólo puedo decir que es un estúpido por jugar así con sus sentimientos, ojalá se decida por Diana, aunque la verdad no sé nada de Sofía y tampoco se vale desearle el mal a otra gente…

Y según yo huyo de las telenovelas proyectadas en la televisión. La misma vida parece una telenovela barata. Ahora veo de dónde vienen “las ideas”. Espero que mi vida se vuelva mas bien una película… una buena película… porque hoy, si miro hacia atrás y reflexiono, estaría perfecta para hacer un guión y mandarlo a Tv Azteca, cuánto chisme tan bueno hay que contar xD

Por cierto, como esa historia fue hace más de un año se vale poner al corriente las cosas:

  • Gustavo y Sofía todavía andan, él hizo su elección.
  • Diana rompió para siempre la amistad con Gustavo, en lugar de ayudarla, la perjudicaba, ahora ella ve mejor las cosas y está dispuesta a salir adelante.
  • Diana y Sofía no se soportan.
  • Sofía todavía es mi amiga.
  • Marcos sufrió también por Sofía, pero hoy en día anda con Maya, y se le ve realmente feliz.
  • Gabriela ya no sabe de C, ni le interesa. Es feliz con Saúl. Realmente feliz :D