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TU ABRAZO

Lo he comprendido.

Las rosas son azules y los pájaros no vuelan. No duermo y me la paso cantando, llorando, riendo. No pienso. Las estrellas corren en pastizales anaranjados, siempre es primavera. Los adultos son niños, y los niños, sabios. La sonrisa es dinero y el dinero no vale.

Las lágrimas son de chocolate, y siempre que pienso en ti, hay cojines en todas partes; las nubes son automóviles, los policías son perros. Aquí los caballos son los ancianos que corren más que cualquier delfín. Los dulces no se comen: se admiran, se colorean, se desean.

La música se escucha todo el tiempo y cuando calla, se hace de noche, y en la noche los grillos cantan y tocan los violines. Los violines lloran y amanecen el día siguiente. Como la luz están las notas y como luna las oraciones. Dios es Dios. Mira, ahí está de nuevo un corazón. Los corazones bailan o patalean: sus madres los arrastran. Todas se llaman igual y tienen el rostro perfecto, se nombran Razón.

Hoy estoy triste de modo que voy a otoño. Hay paz en todas partes, el aire es tibio, las flores hablan lo mismo al mismo tiempo. No hay animales, sólo una abeja que trabaja todo el día. Ahí está la piedra, vino de Venus, es enorme y cómoda. Te hace dormir. Escucha. Tal vez también debas cerrar los ojos. Son personas de sueño.

Me miran y me preguntan cosas que no entiendo. Ni hagas caso. Veo volar a los patos y las gotas rebotan en los cristales… quiero encontrarme en tus ojos, pero tú miras sin saber que estoy aquí. Bajo por un arroyuelo, salgo de otoño y llego abrazada a tu cuerpo.

AbriL g karera

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