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La lluvia no mata

Una vez la tristeza se convirtió en una masa espesa que cayó sobre mi espalda, no sé cómo rayos llegó allí, sólo sé que cuando reparé en su existencia era tan grande que ya no pude ni caminar. Esa tristeza me ahogó los días, los tomó antes de que yo fuera capaz de abrir los ojos y los estranguló de una manera tan sutil y rápida que cuando desperté ya no tenía sentido rescatarlos.

Se alimentó de mis pensamientos, todos los minutos en que yo traté de quitarla de mis hombros se coló por los oídos y llegó a la masa cerebral tomando las pequeñas ideas aún en incubación, las devoró como las serpientes se comen a los ratones… ni siquiera les dio chance de huir… así que pronto fue creciendo más y más que fui incapaz de aguantarla.

Me derrumbó por los suelos que pisé, todo lo que ella bebió fueron mis lágrimas, se hizo un monstruo que no tenía sombra pero que logré mirar fijamente a través del espejo. Me desesperó. ¿Cómo quitarla de encima? Ya nada tenía sentido, era más rápida que mis ideas, más veloz que mis ganas de despertar… era la tristeza más cruel que yo en mi vida había conocido.

No se contentó sólo con tenerme debajo de ella, no se conformó con mis ideas y mis lágrimas, estuvo quieta sólo hasta que entró por los ojos y me inundó el corazón con su espesa masa, en mis venas circuló su líquido y dejé de sentir, dejé de creer, me volví un simple objeto poseído por la tristeza. Ya nada podía salvarme, estaba destinada a lo peor.

Entonces… con la mirada perdida… con lo ojos rojos de tanto llorar… con las expectativas destruidas, los sueños inconclusos y su sonrisa malévola sobre mi cabeza… vi que llovía con fuerza. Las gotas caían incesantes sobre el pasto del jardín, parecían lavar el cielo entero, dejaban todo con nueva esencia… ¿y si lavaba la tristeza? Salí corriendo a gritar debajo de la lluvia… quería deshacerme de ello, quería deshacerme de todo, todo lo mío que estaba tan mal, no pude distinguir mis lágrimas de las gotas, todo se volvió uno… quería morir…

La masa densa se lavó con las gotas de lluvia… aun quería morir… pero afortunadamente la lluvia no mata.

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