Entradas

Mostrando entradas de 2016

Adiós, 2016

Quizá lo que más lamento de este año que se va es que dejé de escribir.
Tanto que ahora mismo no surgen las palabras para decir que me siento realmente feliz y agradecida, sin decir tal cual "feliz y agradecida".
Este 2016 comenzó con llanto y finaliza con sonrisas. Comenzó con miedo y termina con agradecimiento. Sin duda, crecí mucho: toqué las nubes. Viajé, leí con locura. Amé, sigo amando.
No entendía y ahora menos entiendo, pero acepto.
Adiós, 2016.
Adiós, Gaby.

Hola, Gaby.
Hola, 2017.
Aquí vamos.


Día 2 en la FIL Guadalajara

En realidad, no sé bien por dónde empezar este post. Me levanté un poco tarde, apenas con el tiempo justo de bañarme y arreglarme. Me puse una falda que hace mucho tiempo quería usar y unos zapatos que me encantan. De ahí, desayuné con los otros ganadores del #SomosBooktubers: Rosie, Paulina, Marco y Jimena. También estuvo Clau quien fue jurado de este concurso. Caminamos juntos hasta la FIL y ya en sala de prensa nos tomaron unas fotos preciosas que seguro pueden ver en el Flickr de la FIL. Sucedió, entonces, la premiación. Regina de Letras Infinitas y Clau de Clau Read's Books moderaron la mesa preguntándonos a los ganadores nuestros motivos para hacer vídeos y elegir a esos autores. Me dio mucha alegría compartir este premio con personas tan talentosas, que aman también la lectura. El tiempo fluyó y pronto pude poner rostro a muchas personas que comentan mis vídeos o que me siguen en las redes sociales, fue muy emotivo. De ahí, Oh my god, pude conocer a Gioconda Belli. Ella me …

¡Qué ganas!

Qué ganas de ser esa mujer valiente que todo lo perdona, que no duda, que decide, consigue, logra y va por más. Qué ganas de ser tu amiga, la que no juzga, la que te apoya incondicionalmente. Qué ganas de dejar en el olvido lo que me ha dañado, de soltar y ser libre. Qué ganas de construir desde la declaración, la aceptación, ya no desde el reproche, la inseguridad.
Pero qué ganas de abrazarme fuerte...

Pero qué felicidad conseguirlo paso a paso y verme y sentirme feliz. Porque te veo y sonrío inevitablemente. El amor que te profeso lo puede todo porque me amo tanto que puedo con todo. Y donde hallo cobardía, puedo ver valentía. Y donde hallo indecisión, puedo ver seguridad. Todas mis ganas se materializan. Excepto una:

Qué ganas de que puedas verte como yo te veo: único, hermoso, valiente, amoroso, libre, infinito en el mundo. Infinito en ti mismo.

Soñamos

Te he visto tanto que me sorprende que no estés. Te vi vestido de azul y desgreñado. Me vi extenderte la mano. Nos abrazamos, te di un beso en el cuello. Acariciaste mi cabeza.
Sentí la calidez de tu pecho, certezas que no puedo decir en voz alta pero que tú sabes y yo sé.
El tiempo pasa y moriremos. La vida pasa y no estaremos. Extinción de tu mano sobre mi mano, de tus labios sobre mi piel.
Y, sin embargo, me has visto tanto que te sorprende que no esté.

El todo incognoscible

Voy a dormir ahora mismo, no sin antes decir que puedo percibir el tiempo desplazándose lenta o rápidamente. Mira, Gaby, aquí una sonrisa y allá una lágrima. Aquí el presente, allá el pasado. Y un montón de posibilidades a tu disposición.
Y no sólo en esta vida, en todas las vidas.
En tus sueños.
En otras vidas, de otras personas, de otros tiempos.
Iré a dormir sintiéndome parte del todo incognoscible.
Feliz.

Sigues aquí

Sigues aquí, no te marchas.
Miro los días que se han ido:
veo felicidad.


La mejor época de mi vida

Van varios días, mientras camino hacia el trabajo o hacia mi departamento, mientras me preparo el desayuno o voy sola al cine, mientras trabajo en la tesis o leo en el metro... días en que me abraza un pensamiento lleno de alegría y certeza.

Mientras hago ejercicio por propia voluntad o recorro las calles de la ciudad, mientras juego con mis alumnos o platico con mis amigos. Días, mientras grabo un nuevo video o me surge la idea de otro, mientras escucho música en la noche o escribo en mi diario onironauta. Días, mientras pienso en el pasado, mientras abrazo a mis padres. Mientras escucho el silencio. Mientras me tiro en el jardín a mirar el cielo.

Días en que ese pensamiento llega, me abraza, me acoge. Y me hace sonreír, toco la paz que me abruma. Sé que todo va por buen camino. Y ese pensamiento me susurra, apenas acariciándome...

ESTOY VIVIENDO LA MEJOR ÉPOCA DE MI VIDA

Un año

Hoy se cumple un año de la última vez que abrazaste mi cintura.
Fue tan claro, tan tenue, tan sencillo. Tan de última vez.
Y recuerdo que me extrañé de ese roce frágil, recuerdo haber pensado: "Si esto no es amor, entonces no sé lo que es". Y minutos después me daría cuenta de que claro que era amor.

Claro que fue amor.

Hoy se cumple un año, así de rápido.
Quería conmemorarlo de alguna manera, así que escribo.

Hace un año, a esta hora, no podía conciliar el sueño. Pensaba: "Es algo pasajero, él debe estar bromeando". Y recuerdo que al pensar eso, mi cuerpo temblaba con la sola idea de estar equivocada. Y gracias a Dios que estaba equivocada.

Tú, el de la broma constante, hablaste con la pura verdad. Y dolió.

Hoy se cumple un año de uno de los mejores días de mi vida. He caído, me he levantado, he volado en menos tiempo de lo que jamás me hubiera imaginado. He aprendido sobre el amor. Y me amo y te amo y así será por el resto de nuestras vidas.

Sí, hoy se cumple un …

Gracias

No puedo describir la gratitud, pero ha llenado mi pecho. Cuando respiro, duele un poco, pero se siente bien. Y se ha acumulado un mar de llanto en la garganta que me ha purificado por dentro.

Gracias por la vida,
por el amor,
por la valentía
que abrazo a mi ser
todos los días.

Gracias por la muerte,
por el dolor,
por el miedo
que me ubican
en tiempo y espacio.

Gracias por la ausencia,
por el pasado,
por lo que nunca ha de volver.
Soy única e irrepetible.

Gracias por las palabras no dichas.
Gracias por las miradas llenas de luz.

Gracias por la oportunidad siempre presente
de brillar a la par que todo el mundo,
de crear lo insólito,
de respirar aún.

¿Dónde estás?

¿Dónde estás?
¿Dónde te he de buscar?
Pareces encontrarte sólo en el pasado,
en aquellos días de sol tirados en el pasto.
En la espera afuera de las clases.
En las filas para comprar empanadas.
En las noches silenciosas y maravillosas,
escuchando tu respiración.
¿Dónde te hallas?
Pareces vivir en el pasado,
en los días que llegabas para besarme,
en la indiferencia que dolía,
en los reencuentros...
Y me odio por extrañarte.
Y por no hallarte más en este presente.Abril G. Karera

Que no me falte tu opinión

Sola sí que puedo estar. Pero quedarme con toda esta marea, con todo este enjambre de ideas, con toda esta pasión en el pecho, en el cuerpo... eso sí que es difícil.
Me asalta toda la bruma de lo que no he dicho, comienzo a sacarlo con palabras sueltas, con ideas vagas, con sueños locos, pesadillas, renglones incomprensibles. Me estalla el pecho de todo lo que quisiera compartir específicamente contigo. Sí, contigo. Porque en cuanto se lo digo a alguien más... todo se vuelve gris, pastoso, innecesario. Sola sí que puedo estar,  pero quiero conocer tu opinión. Que no me falte tu opinión. Eso es lo triste. Lo estresante.

Lo horrible.

No existe

Es de madrugada y afuera llueve. Me he levantado porque hace frío. Mientras escucho las gotas caer en la ventana, veo que él se sienta en la cama.
-Deberías irte -le digo.
Él no responde y sólo abre sus brazos, invitándome al apapacho.
Lo hago. Claro que lo hago. Es de madrugada, llueve y hace frío. Claro que quiero recostar mi cabeza en su pecho, claro que quiero escuchar el latido de su corazón, su respiración.
-Aún así, deberías irte -insisto.
Él mece mis cabellos mientras su otro brazo me conforta suavemente.
Estamos así un rato.
Quiero conservar este momento.

Quiero conservarlo, sobre todo, porque no existe.

Hay un hombre

Hay un hombre que me encanta. Un hombre de mirada fija y manos fuertes. Un hombre de palabra. Es un hombre frágil, pero seguro. Un hombre con espíritu de niño Reconciliado con su pasado, comprometido con su futuro. Hay un hombre de voz hermosa, que sabe de música. Un hombre de trazos hermosos, que sabe de arte. Un hombre de conversaciones profundas, que es culto. Hay un hombre completo que me ha besado en la mañana y me ha dicho que hoy soñará conmigo. ¿Mi hombre ideal? Hasta ahora el más cercano.
¿Qué tan cerca estoy yo de ser la mujer para él?

Ligera

Imagen
¿A dónde me guiará tanta pasión desbordada? ¿Cuántos campos habré de pisar con el paso firme de mis pies descalzos? Dime tú, ¿cuántos besos requieres en la mañana para tomar fuerza e ir al trabajo? A veces me sorprendo de lo enigmáticos que son mis actos. Todo lo tengo claro en el momento de hacerlos, pero sólo el tiempo define con verdad mis intenciones. Has tomado mi mano y me he sujetado fuerte para que no me lleve el torbellino de lo incierto. Y se está muy bien. Yo, que soy tan ligera, tan pequeña, tan indefensa, me planto con fuerza en este presente a tu lado.


Me gustas

Oye, me gustas. Primero, ya sabes, me gustó tu cara. Me gustó tu sonrisa y me gustó tu cabello. Pero suele gustarme mucha gente de esa manera. Personas reales e irreales. Quiero decir, hombres que me topo por la calle o actores de cine o personajes bien descritos por su autor. No, tú me gustas. En cuanto las palabras comenzaron a fluir de tu boca hacia este mundo…supe que había que poner atención. Lo que dices no lo dice cualquiera. Al menos no cualquiera que yo conozca. Y no sólo dices frases bonitas, esas todos las podemos decir de vez en cuando. Dibujas mapas con tus frases, creas historias. Y entonces, al hablar contigo, me sumerjo en un continente nuevo y fascinante. No es que carezca de amistades con buena conversación, todo lo contrario; mis amigos saben que nada me complace más que una buena conversación. Pero lo tuyo… es que lo tuyo no es sólo una buena conversación. Es un salirse de este espacio. Porque a veces ni siquiera requiero hablar para recrearme en el mapa que dibujas…

Más de tres mil reencarnaciones

Ayer vi una película brasileña sobre la reencarnación. La hicieron basándose en libros escritos por un tal Chico que era médium y que escribió dichas obras gracias al testimonio de almas. No cobró ni un centavo por la venta de los libros, sino que todo lo donó a obras de caridad. Y eso, por supuesto, le dio mayor estatus. Predijo su muerte en un día de felicidad para Brasil. Y así fue, habían pasado diez minutos de que el país ganara la copa de fútbol.

La película me pareció graciosa. Hablaba de lo que ahora me interesa, es decir, de estar en paz conmigo para poder estar en paz con el mundo en general. Que todo comienza con uno. Que todo está en la mente. Todos esos temas espirituales me han atrapado por completo y los creo, porque me funcionan. Y la película hablaba de eso, de perdonar, de trascender para reencarnar y seguir aprendiendo.

Reencarnar.

No sé si creer, pero es genial desvariar sobre ello. ¿Cuántas vidas he vivido aparte de esta?
Según Uposcl, 3722. Y transcribo mi result…

Los amores felices no tienen historia, como ya se sabe

"(...) una vez que hemos construido a ese hombre maravilloso en nuestra mente, sigue la tarea más difícil y más apasionante: volverse una misma esa mujer con la que ese hombre casi perfecto quiere estar. Y en eso estamos". Sexo chilango, de Mónica Braun

Tiene poco más de un año que logré entender que ser mujer tiene su mérito y ser hombre también, y que es completamente absurdo decir quién es mejor o quién merece más. Logré ver con terrible nitidez las creencias con las que había crecido: las niñas no se ven bien siendo rudas, los hombres no lloran, las mujeres nunca dan el primer paso, los hombres sólo quieren sexo (bueno, tal vez esto último tenga más de verdad que de creencia). Me di cuenta también de que las primeras en fomentar el machismo son las mujeres y no porque así lo quieran, sino porque así lo han aprendido y ni cuenta se dan. Y que es tremendamente difícil que tanto hombres como mujeres seamos adultos como exige la sociedad, pues esa sociedad está neurótica y …

Un día a la vez

Sí, lo confieso, me encanta el tiempo y por eso me lo como a montones. Me gusta, sobre todo, el futuro. Tiene un sabor delicioso, pues sabe justo a lo que quiero. También me gusta el pasado, aunque a veces me sabe amargo, a veces es demasiado dulce, depende de mi ánimo. Pero el futuro, ese siempre tiene el sabor perfecto.

Comer demasiado futuro tiene sus consecuencias... porque al final sé que no me como nada. Y es terrible porque lo sé y me sigue encantando.

Estos meses he aprendido que demasiado futuro indigesta.

Como cualquier droga, requiero alejarme de él por un tiempo.
Poco a poco.
Un día a la vez, sólo mi dosis necesaria de minutos y horas adelantadas. No más.

Hace daño.
Demasiado.

Hilos

Estamos llenos de hilos y, por tanto, de enredos.
Hílame el alma, porque yo no puedo,
se me escurre el estambre entre los dedos
y los nudos se atoran en mis desvelos.

Esa figura de estambre que tú creaste
la perdí hace mucho.

También mis cabellos se mezclaron
con la madeja de toda esta vida.
Atada estoy, atado estás.
Y el hilo se sigue soltando.

Abril G. Karera 070116

Puertas cerradas

Todo es posible en esta vida, según.

Las creencias rigen nuestras decisiones y las decisiones que tomamos van trazando el camino a seguir. Ese camino es la vida... Emocionante.

Emocionante despertar y saberme viva, capaz de crear cuanta cosa se me ocurra.
Emocionante saberme parte de un todo que puede mutar en cualquier momento.
Emocionante descubrir mis miedos y reticencias a realizar algo diferente.

Todas las puertas están abiertas, invitándome a lo infinito. Abro una y dentro de esa sala hay mil puertas más y este camino laberíntico no ha de cesar nunca.

Sin embargo... hay puertas cerradas. Más de un millón de puertas abiertas y me pongo a pensar en las que están cerradas, humana tenía que ser.

Detrás de esas puertas están las personas que no volveré a ver, con las que ya no ha de pasar nada... nada de lo que yo quiero. Detrás de esas puertas están los futuros que nunca serán, que no existirán. Adiós a los futuros lejanos por imposibles. Esas puertas cerradas son hermosas, pero el …

Algo permanece

Algo del pasado permanece en esto que veo:

¿Es la sensación de tristeza que se agolpa en mi pecho?
¿Son los ojos que, tras dudar unos instantes, saben que todo estará bien?
¿Es la sonrisa que asoma, segura, tras saber que hago lo que amo?

Sí, hay algo del pasado que permanece en mi persona:

¿Es la conciencia de los errores; de los que cometí y cometeré?
¿Es la fortaleza que me sostiene quién sabe cómo, quién sabe de dónde, en el momento preciso?
¿Es la certeza de que amo?

Han pasado días y meses, años enteros. He mutado, crecido, cambiado. Lloré mucho y grité de felicidad. He hecho y dejado de hacer. Y, sin embargo, algo permanece...

Me siento la misma, pero me siento diferente.
Y con la paradoja me quedo.