Ir al contenido principal

Cuatro meses y contando

Entre las genialidades de mi persona está esa de predecir el futuro, no cobro por eso ni mucho menos, suelo tener impresiones, intuiciones, visiones acerca de lo que acontecerá, no, no soy una Amira o un Walter Mercado, tampoco puedo decirles si trabajan con alguien rubia que quiere quitarles a su marido. Sólo suelo saber cosas… presentimientos… como aquel en el que sé que ustedes dos están leyendo este escrito.

Desde que los conocí supe que merecían la felicidad, no se encuentran dos sujetos como ustedes sueltos en la calle, es verdad que cada persona tiene su secreto y su maravilla, pero en serio que no conozco repeticiones de su persona… de mí dicen que tengo muchas gemelas, que me parezco a fulanita, que hay tantas chiquitas como yo haciendo y diciendo cosas, que si no fui a Prepa 6 o a Querétaro las vacaciones pasadas. Yo digo que no, pero igual es otro don que tengo… ese de poder estar en varios lugares a la vez.

Ustedes no. No conozco un tipo más alto que tú. Ni una niña con unos chinos tan geniales como los tuyos.

No conozco a otro niño que aumente el tamaño de mis bromas, que con sólo un abrazo o una palabra me haga sentir mejor, que me saque risas hasta de donde ya no puede haber, un niño que proyecte de tal manera su vida que me haga sentir que todo es posible en el mundo, un chico inteligente, súper gracioso, que me apoye en la infinita desgracia y me haga madurar dentro de mi pensamiento, no hay nadie como tú David.

Y tampoco conozco a otra niña que siga conmigo a pesar de la distancia, que me pregunte cómo estoy, cómo me va, confiaría en ti mi vida, además de que la manera en cómo nos han educado tiene tantos rasgos en común que te siento como una hermana, nadie se ríe de mis bromas como tú, nadie me da su incondicional apoyo cuando todos han dado la espalda, eres única Lupita.

Y por eso me complace informarle a todo aquél que lee este blog que Lupita y David se quieren!!!!!!!! y que hoy cumplen cuatro meses de noviazgo!!!!!! [sí, ya sé, es tu mensualidad David], quiero que todos lo sepan, que YO los presenté, que ahora son tan felices que a mí no me queda nada más que sonreír, ellos son geniales, con decirles que han dado a su servidora momentos de consuelo, momentos de risa, de incondicional apoyo.

Porque el amor llega cuando menos lo esperas, porque parece que estarás sumido para siempre en la tristeza, porque puede dar la impresión de que tu corazón estará hecho sólo para que lo destrocen una y otra y otra vez. Para todos aquellos que no creen en el amor, yo les recomiendo un poco de ácido davidcílico y una dosis de lupitamina, son de PRIMER NIVEL y sí funcionan.

Que no es un noviazgo como todos, se trata de algo que te hace crecer y madurar y ser mejor persona, preocuparse por la vida y el mundo, creer en lo que nadie cree, luchar por lo que nadie lucha, vivir como nadie vive, y correr… y sentir… y respirar…

Yo les digo que tendrán mucho tiempo más que compartir juntos, porque se lo merecen y han dado a mi persona un regalo que no todos se atreven a dar, su INCONDICIONAL AMISTAD y quiero que sepan que tienen la mía, que cuentan conmigo siempre, les deseo todo lo mejor, en este mundo se necesita más gente como ustedes, que no tema querer, que no tema entregarse y no le tema al sufrimiento… FELICES CUATRO MESES y contando…

DSC00605

11 comentarios

Entradas populares de este blog

10 canciones de ColdPlay que rigen una historia de amor I

*Se recomienda poner play a los videos para hallar el sentido de la historia. (: [verídica por cierto]Yellow—¿Conoces a Coldplay? —pregunta C con el disco blanco A Rush of Blood to the Head entre sus manos.—Nunca los he oído.—confieso.—Pues… tienen una canción muy padre que se llama Yellow, no es de este disco, pero está muy padre.—C se sonroja.—¿En serio? ¿Y qué dice la canción?—Dice lo que yo pienso de ti todos los días. Shiver—Gaby, ¿hasta cuándo me vas a hablar?—…—Te juro que he cambiado.—…—¿No me quieres creer? Pues entonces a ver si le crees a él.Y me dejó la canción. Sparks—¿Ya me vas a perdonar?—No lo sé…—Mírame —dijo C poniendo sus ojos frente a los míos. —Sé que tú me quieres.—Eso no lo puedes saber.—Claro que sí, vi chispas en tus ojos.—¿Chispas? Estás loco…—Por ti… Green eyesSaqué mi cuaderno de Español y C lo tomó sin permiso.—¿Por qué pusiste esta canción en la libreta?—Me gusta ColdPlay—Antes ni los conocías.—Lo sé… pero ya pasaron dos años, los conozco perfectamente.—Esta…

10 canciones de ColdPlay que rigen una historia de amor II

Trouble—¿Te sientes bien? —pregunté tratando de no sonar preocupada.—No, no me siento bien. —dijo C desviando la mirada.—Puedes confiar en mí, dime qué te pasa.—La verdad me siento horrible, he cometido demasiados errores.—A todos nos pasa.—Nunca quise hacerte daño, en serio… eres lo más importante para mí.—Deja de pensar en eso… estoy consciente de que no fue tu intención.—¿Todavía estás enojada conmigo?—Si lo estuviera ¿te estaría hablando? Fix you—Ahora ¿qué te sucede a ti? —me preguntó C poniendo sus ojos frente a los míos.—Nada, vete… —respondí de mala gana… ¿cómo decirle que estaba así por él?—¿No me vas a decir? ¿Me obligas a contarte mis cosas y no me quieres contar las tuyas?—No me sucede nada…—Déjame consolarte…—¡No! ¡Ya déjame en paz!—Espera… sólo escucha esta canción conmigo… —tomó su discman y colocó en mi oído un auricular, mientras él tenía el otro… The scientist—Gaby… ¿de verdad este es el final?—¿A qué te refieres? —¿Jamás volveremos a estar juntos? ¿Quieres eso? ¿Quie…

Viaje al centro de la tierra

Yo soy la mano de Axel. Sí, de ese Axel temeroso que no quiere aventurarse al centro de la tierra. Yo soy sus dedos repasando el manuscrito. Sus ideas queriendo irse de su cabeza. Soy su desesperación por quedarse enterrado a cientos de leguas debajo de la tierra. Rayos, el sol da de lleno en mi cara, las neuronas me jalaron del granito del túnel subterráneo para llevarme al asiento trasero del automóvil de mi padre.Ya no había leído. Ahora las letras me piden incesantes que las pase por mis ojos antes de cerrar el libro. Despido a mi jardín con una mirada, recuesto mi cabeza lo mejor posible y continuo leyendo, dejo que las palabras se adueñen de mi cabeza. De nuevo soy Axel. Soy los ojos de Axel, aquellos que miran cosas inexplicables debajo de este suelo que piso a diario. Oigo perfectamente cuando el tío Lidenbrock marca la cifra del barómetro, ya casi llegamos a las 30 leguas debajo del suelo. Me asfixio.—Los profesores de hoy en día no saben enseñar.—oigo sin mucho ánimo cuando …