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La luz nos abandonó

Deambulo por estas calles llenas de humo de tabaco, de ruido, de palabras obscenas… deambulo como lo hacen los que no tienen a donde ir, como los que sueñan despiertos en irse de aquí, viendo y no viendo nada, vagando… simplemente vagando. Deambulo como un fantasma, sin piel, sin sombra, sin pensamiento.

Me fui, yo los dejé solos para que se hicieran bolas, para que se tentaran en la oscuridad y pudieran observar sus ojos brillantes ante alguna tenue luz de vela, los dejé sin aparato eléctrico alguno, destruí sus expectativas del día, esas de platicar por medio de internet con la gente que extrañan, esas de cautivar sus oídos con las sublimes notas de esta melodía.

Nada hay en esta oscuridad tan asfixiante, ya no es como antes, las palabras se veían hasta en el más denso silencio, ahora todo se oculta y yo parezco vagar eternamente… descubro los bordes de estas paredes, el silencio me alimenta, la oscuridad me traga, como una cadena alimenticia que no puede iniciar ni terminar, ya nadie puede verme, me he extinguido, pero sigo avanzando…

Ellos están desesperados, me llama la atención su desesperación, se juntan en las calles, llaman a las patrullas por su temor enorme hacia la delincuencia, alimentan el terror social, sus mentes se mezclan entre escenas policiacas y telenovelescas, a veces me da gusto poder irme, o se duermen más temprano, o se ponen a platicar y eso me agrada… oír sus voces en medio del silencio y de la oscuridad.

Hacen marchas, se avocan a una idea y luchan por ello. Ahora mismo soy motor de una lucha. Quisiera luchar. Pero mi idea se destroza en el aire, el viento me jala, viajo tan rápido por tantas calles… ante tanta gente… rostros, manos, cabezas, orígenes… Siento ser aire… pero soy luz, la luz que abandonó el hogar, la luz que dejó en oscuridad esta calle para deambular en los espacios ajenos… la ciudad es hermosa de noche, quisiera ser la luna, mirar siempre hacia este sitio, poder ser quien ellos esperan, poder decirle a la familia, que se encuentra lejos, que ellos están bien, que no les ha pasado nada…

Pero soy luz…

Y me estoy yendo…

Sé que regreso, sé que lo hago, los cables me llaman, todo se disuelve, todo está tan lejos, todo se desvanece, regreso por las mismas calles, a la misma velocidad, ante tantos orígenes, cabezas, manos, rostros… mi idea se destroza en el aire, me siento sujeta a esta realidad tan asfixiante, no soy la luna, no podré decirle a la familia que ellos están bien, que no les ha pasado nada, sólo soy luz, sólo eso… me siento triste… me despojan… me hacen abrir los ojos, los abro…

Todo se ve igual, esta calle y esa sala de estar. Ellos no lo saben. Me alegra alumbrar su noche, al menos eso, al menos así hago prolífica mi existencia, un dedo presiona el interruptor…

-Llegó la luz.

-Me alegro mucho, pobrecita ¿cuánto habrá sufrido lejos del hogar?

Creo que ellos me comprenden.

Infórmate:

La situación de Luz y Fuerza del Centro es un problema que nos debe preocupar a todos los habitantes de este país, por quien se lo pregunta esta bloggera apoya la causa del SME y he AQUÍ suficientes razones que sustentan mi decisión.

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